{"id":3187,"date":"2016-05-13T20:56:13","date_gmt":"2016-05-13T23:56:13","guid":{"rendered":"http:\/\/ajsoifer.com\/?p=3187"},"modified":"2025-01-15T15:31:55","modified_gmt":"2025-01-15T15:31:55","slug":"las-cosas-que-perdimos-en-el-fuego-de-mariana-enriquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ajsoifer.ca\/?p=3187","title":{"rendered":"Las cosas que perdimos en el fuego de Mariana Enriquez"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3188 alignleft\" src=\"https:\/\/ajsoifer.files.wordpress.com\/2016\/05\/las-cosas-que-perdimos-en-el-fuego.jpg\" alt=\"las-cosas-que-perdimos-en-el-fuego\" width=\"347\" height=\"545\" \/>El regreso de Mariana Enriquez a la narrativa ficcional (luego de un libro de cr\u00f3nicas sobre sus visitas a cementerios y una biograf\u00eda de Silvina Ocampo, una escritora que podr\u00eda pensarse emparentada en el campo de la narrativa &#8220;extra\u00f1a&#8221; y fant\u00e1stica pero a la vez lejan\u00edsima en cuanto a ritmo, estilo y tem\u00e1ticas) es en forma de los doce intensos cuentos que conforman este volumen. Como <a href=\"https:\/\/ajsoifer.com\/2016\/04\/21\/las-advertencias-fueron-debidamente-presentadas\/\">se\u00f1alamos anteriormente <\/a>en broma, el t\u00edtulo del libro pareciera dialogar con su anterior libro de cuentos (<em>Los peligros de fumar en la cama<\/em>) y a pesar de que la observaci\u00f3n no tiene pretensiones de seriedad, hay s\u00ed algo en <em>Las cosas que perdimos en el fuego<\/em> que trasmite la sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida y de lo irreparable. Los cuentos se montan sobre una serie de lugares, trayectos, personajes y situaciones reconocibles en el imaginario geogr\u00e1fico, social y cotidiano de nuestro pa\u00eds pero con su manejo refinado de las reglas del g\u00e9nero fant\u00e1stico introduce peque\u00f1os desgarros al tejido realista por donde se filtra el material de las pesadillas y las situaciones monstruosas. Decimos que es un manejo refinado porque a excepci\u00f3n quiz\u00e1s de un \u00fanico cuento (<strong>El patio del vecino<\/strong>; y a\u00fan en este dependemos del testimonio de una mujer posiblemente desequilibrada) lo sobrenatural tiende a plantearse como peque\u00f1os hechos anormales o extra\u00f1os que podr\u00edan tener tanto una explicaci\u00f3n racional como una no racional quedando a entera interpretaci\u00f3n del lector la tarea de llenar esos peque\u00f1os huecos, esas incompletudes aparentes que se plantean en la trama de estos cuentos.<\/p>\n<p>Hay quiz\u00e1s otra excepci\u00f3n al fant\u00e1stico como una una tensi\u00f3n entre el realismo y las situaciones sobrenaturales en <strong>Bajo el agua negra<\/strong>, un cuento que por primera vez en la narrativa argentina plantea seriamente un sentido homenaje a la cosmogon\u00eda monstruosa de H.P. Lovecraft (el cuento de Jorge Luis Borges <strong>There Are More Things\u00a0<\/strong>que forma parte de <em>El libro de Arena<\/em> fue hasta donde s\u00e9 el \u00fanico otro antecedente de un escritor consagrado de estas tierras meti\u00e9ndose de lleno en la mitolog\u00eda de Cthulhu pero estamos hablando de un cuento muy menor en homenaje a un escritor que Borges mismo consideraba apenas un mal imitador de Edgar Allan Poe). Enriquez lleva a los antiguos monstruos subacu\u00e1ticos de la mitolog\u00eda lovecraftiana al fondo del Riachuelo y convierte a los habitantes de la villa miseria que rodea al r\u00edo contaminado en los sacerdotes, devotos y &#8220;mutantes&#8221; que al estilo de la famosa <em>nouvelle<\/em> del escritor de Providence, <em>La sombra sobre Innsmouth<\/em>, son ya mitad humanos y mitad monstruos.<\/p>\n<p>Otras l\u00edneas unen a todos los cuentos: la ya mencionada reescritura de hechos de la realidad cotidiana de nuestro pa\u00eds:\u00a0<em>El chico sucio<\/em>\u00a0trabaja sobre la base del espantoso crimen ritual de &#8220;Ramoncito&#8221; (hay una cr\u00f3nica excelente sobre este macabro caso: <em>La misa del Diablo<\/em> de Miguel Prenz que recomend\u00e9 <a href=\"https:\/\/ajsoifer.com\/2014\/04\/11\/mis-lecturas-luego-de-ver-true-detective\/#misa\">aqu\u00ed<\/a>); uno de los primeros <em>serial killers<\/em> argentinos, el\u00a0Petiso Orejudo, aparece como un fantasma en <em>Pablito clav\u00f3 un clavito: una evocaci\u00f3n del Petiso Orejudo<\/em>;<em>\u00a0<\/em>el cuento que le da t\u00edtulo a la antolog\u00eda est\u00e1 inspirado seg\u00fan la propia autora en una mujer quemada que durante un tiempo resultaba\u00a0imposible de no cruzar en el subte pidiendo plata (yo mismo la he visto varias veces).<\/p>\n<p>Pero hay otra l\u00ednea fundamental que cruza narrativamente todo el libro y es el de las mujeres y su relaci\u00f3n, casi siempre traum\u00e1tica, con los hombres. A excepci\u00f3n de &#8220;Pablito clav\u00f3&#8230;&#8221; todos los cuentos est\u00e1n narrados por mujeres que adem\u00e1s se encontrar\u00e1n acorraladas por fuerzas desconocidas o por diversas formas de violencia que las acosan, y es el modo en que estas mujeres encuentran o no v\u00edas de escape lo que constituye la tensi\u00f3n narrativa de unos cuentos que se van construyendo paso a paso hasta llegar a unos finales que alg\u00fan lector podr\u00e1 encontrar decepcionantes por el\u00edpticos pero que son precisamente lo que convierten a estos cuentos en peque\u00f1as, perfectas y\u00a0perturbadoras historias fant\u00e1sticas y tenebrosas que quedan dando vueltas en la cabeza del lector un buen tiempo despu\u00e9s de haber sido terminadas de leer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El regreso de Mariana Enriquez a la narrativa ficcional (luego de un libro de cr\u00f3nicas sobre sus visitas a cementerios y una biograf\u00eda de Silvina Ocampo, una escritora que podr\u00eda pensarse emparentada en el campo de la narrativa &#8220;extra\u00f1a&#8221; y fant\u00e1stica pero a la vez lejan\u00edsima en cuanto a ritmo, estilo y tem\u00e1ticas) es en&hellip; <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/ajsoifer.ca\/?p=3187\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Las cosas que perdimos en el fuego de Mariana Enriquez<\/span> <span class=\"meta-nav\" aria-hidden=\"true\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10,30],"tags":[321,359],"class_list":["post-3187","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lecturas","category-resenas","tag-las-cosas-que-perdimos-en-el-fuego","tag-mariana-enriquez"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3187"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5835,"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3187\/revisions\/5835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajsoifer.ca\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}